Porto Cristo es hoy en día un lugar con mucho atractivo paisajístico, de los pocos pueblos junto al mar de la isla de Mallorca, que se conservan sin complejos hoteleros.
Porto Cristo es un pueblo pintoresco, con un puerto de mar que todavía goza de una pequeña flota de pesca artesanal. Antiguamente fue refugio de piratas y puerto romano gracias a su especial geografía portuaria.
El pueblo tiene dos joyas de la naturaleza, las Cuevas del Drach y las Cuevas dels Hams.